lunes, 20 de agosto de 2018

ONOMÁSTICA DE SAN BERNARDO


Parece como si los dos polos se hubieran dado cita en su grado máximo para estar presentes en la misma persona, que a veces se ve envuelta en torbellinos de agitación y, en otras ocasiones, casi sin solución de continuidad, arrebatado por embelesos de la más alta mística. Todo se encuentra en él en extraña y simpática mezcolanza: es soldado y asceta, político y director de almas, guerrero y apóstol, fundador de monasterios y pescador de vocaciones, místico y mediador de conflictos entre príncipes. Supo conjugar su condición de fraile pío, devoto, recogido y ensimismado en el amor con la de consultor de nobles, obispos y papas. Asiste a concilios, disputa con los herejes y predica la Cruzada; pero supo sacar tiempo para ser también prolífico escritor y predicador de Jesús y de su Madre, Santa María, amados con arrobamientos.

Es un borgoñón nacido en Dijon, cerca de la llamada Suiza francesa. Hijo de Tescelin y Aleta, que tuvieron siete hijos. El padre es oficial del duque de Borgoña y la madre está dentro de la parentela del duque. Por orden descendente, Bernardo hace el número tres. La madre murió pronto.

Hacía poco que Roberto de Molesme había fundado el monasterio del Cister. Bernardo quiere hacerse uno de sus monjes, pero tropieza con la general oposición familiar que las mismas amistades apoyan, cerrando filas. La sorpresa fue mayúscula al llegar a convencerlos a varios para que le acompañasen en la decisión de entrega y son en número de treinta los que van con él a pedir el hábito al abad, al que poco le faltó para el desmayo, porque, en los catorce años de fundación, se mantenían los mismos veintiuno que comenzaron sin que se hubiera aumentado ni siquiera una unidad.

A los dos años de monje, le nombran abad de Claraval, teniendo solo veinticinco años. Es tiempo de abundantes herejías y de desaliento en la Iglesia. Tuvo que intervenir con firmeza y empleando todos los recursos de la dialéctica; pero mostró siempre talante conciliador, dejando puerta abierta y mano tendida al adversario para facilitar la reconciliación, como se vio en la lucha casera entre los cluniacenses (monjes negros) y los cistercienses (monjes blancos).

En el concilio de Estampes, intervino con ocasión del cismático y enojoso asunto del antipapa Anacleto II (Pedro Petri Leonis), apoyado por el duque de Aquitania y Roger de Sicilia, contra el papa legítimo, y logrando que el antipapa se arrodillase y pidiese perdón al verdadero sucesor de Pedro, Inocencio II. Pero esta actitud reverente con el papado no impidió que, con santa libertad, censurara personalmente al papa Honorio por haberse dejado engañar por los diplomáticos franceses, poniendo en peligro a la Iglesia.

Sacó a la luz errores teológicos y demostró con fulminante dialéctica, en el concilio de Sens, diecisiete proposiciones heréticas de Abelardo, que era el teólogo de moda, sobre la Trinidad; pero lo hizo sin humillar.

Ya cansado, y esperando el fin de su vida, le llega otro encargo que convierte en aventura, desplegando una actividad prodigiosa. Tiene ya cincuenta y seis años, pero el papa Eugenio III –llamado también Bernardo– le encarga predicar la segunda cruzada para liberar los Santos Lugares del poder musulmán. Toca a asamblea y reúne en Vécelay al rey de Francia, prelados y caballeros, nobles de todas partes y gente del pueblo; enciende y convence a Francia, Alemania y Flandes; manda emisarios a España, Italia, Hungría y Polonia. Mucho movió para obtener con la pelea unos resultados desastrosos.

Igual que en su juventud se arrojó con decisión impetuosa a un estanque helado para apagar la tentación, puso idéntica fuerza y empeño en la atención y cuidado de pobres, enfermos y menesterosos, atribuyéndose a su intervención diversos milagros de curaciones.

Fue la piedad el motor de toda su actividad, pasando al recogimiento del monje más observante a continuación del ajetreo más desenfrenado. No fueron dos vidas las de Bernardo, sino una sola y plena de amor a la Humanidad Santísima de Jesucristo –síntesis y expresión del amor de Dios al hombre– y a la Santísima Virgen –Madre de Dios y de los hombres–; ante cuya contemplación se encontraba, a pesar de su ciencia, como con un balbuceo embelesante.

En la celebración de su octavo centenario, el 24 de mayo de 1953, el papa Pío XII publica la encíclica «Doctor Mellifluus», afirmando de la enseñanza de Bernardo que «Jesús es miel en los labios, melodía en los oídos y júbilo en el corazón». De María, desarrolla su papel medianero, afirmando que «nada quiso darnos el Señor que no viniera por manos de María», sentando premisas que no podrá desatender la mariología posterior, y condensando para la piedad de los fieles el contenido de la oración Memorare o Acordaos que ya rezaron nuestros bisabuelos.

miércoles, 25 de julio de 2018

HERMANAMIENTO DE LAS HERMANDADES DE PEDRO ABAD Y VILLA DEL RÍO



El pasado domingo 22 de julio, Festividad de Santa María Magdalena, tuvo lugar la solemne Fiesta de Regla de la Hermandad, al final de la cual se desarrolló el acto de Hermanamiento entre la Hermandad villarrense con la de Pedro Abad. Previamente el viernes 20 de julio miembros de la Junta directiva de Villa del Río se habían desplazado a la Ermita del Cristo de los Desamparados para acompañar en su misa de Regla a dicha cofradía.



La solemne eucaristía estuvo presidida por el párroco-consiliario de la Inmaculada Concepción de Villa del Río, y acompañada musicalmente por la soprano Estrella Castro acompañada por miembros de la coral polifónica y por el coro parroquial. Destacar el verdadero hermanamiento que se vivió durante la misa, en la que colaboraron los distintos miembros de ambas cofradías, la devoción y el respeto. Sabias palabras la de nuestro párroco que una vez más y bajo el amparo de la Misericordia de Cristo nos dio un mensaje de envío a la humanidad. A ser buenas personas y a practicar obras de misericordias inspirados en la figura de la Apóstol de los Apóstoles.



Tras la sentida homilía tuvo lugar, por primera vez en nuestra cofradía, el acto de jura de hermanos. Este año como salvedad estaba abierto a la participación de cualquier hermano, sin necesidad de ser solamente los de reciente nombramiento. Un acto muy sencillo pero que caló en todos los asistentes.







Al finalizar la Santa Misa y sobre el Altar Mayor se verificó el acta de Hermanamiento entre la Hermandad de Sta. María Magdalena y Ntro. Señor Jesucristo Crucificado de Revidiego de Pedro Abad y la Hermandad y Cofradia de Nazarenos de Sta. María Magdalena de Villa del Río, representados por Dña. Mª Jesús Poveda Figueroa y D. Fco. de Asís Sendra Montes respectivamente. 



Tras un bonito mensaje de despedida, para culminar un fin de semana de fiesta entorno a nuestra querida devoción, de nuestro párroco y los vivas a Santa María Magdalena dio comienzo un concurrido besamanos donde participaron desde los hermanos más jóvenes a los mayores de la Cofradía.





¡GRACIAS A TODOS LOS QUE HICISTEIS GRANDE EL DÍA DE TODOS LOS MAGDALENOS! Misericordia quiero y no sacrificios

Reportaje fotográfico a cargo de: Leandro Lara Quero y Francisco Muñoz Pedraz



sábado, 21 de julio de 2018

DETALLES DE NUESTRO ACOMPAÑAMIENTO MUSICAL PARA EL HERMANAMIENTO MAGDALENO

Para darle mayor realce a la Eucaristía de la Festividad y Hermanamiento con la Cofradía de Pedro Abad colaborarán con sus voces el Coro Parroquial y la soprano villarrense Estrella Castro.
Feliz día de Santa María Magdalena

domingo, 24 de junio de 2018

SOLEMNIDAD DE SAN JUAN BAUTISTA

"De cierto os digo: Entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan 
el Bautista; pero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él"

viernes, 8 de junio de 2018

ALTAR DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO

Un año más la Cofradía de Santa María Magdalena confeccionó un altar eucarístico en la fachada de la Casa de las Cadenas como alabanza al Amor de los Amores. Un altar con muchos detalles y cuidadosamente mimado para representar la grandeza de Dios. Este año fue presidido por una custodia dorada y la Imagen pequeña de Santa María Magdalena, espejos, flores naturales, hojas de palmera, fruta unidas en adoración al Santísimo Sacramento.




Nuestro Hermanos Mayores 2018, muy elegantes, en la comitiva de hermandades



Buena presencia de Hermandades en el día del Señor


                                                         Detalles que ensalzan