domingo, 5 de abril de 2015

RESUCITÓ

Foto: J.J. Platero


¿A quién buscas Magdalena?
Te busco a ti, mi Señor, porque tu me devolviste la ilusión por la vida. Porque de ti recibí fuerza y energía para plantar cara a aquellos que me tenían por loca.
Te busco a ti, mi Señor. ¿A quién buscaré si no?
Quiero ser la pregonera de la vida, de la paz, de la Resurrección.
Quiero ir por los caminos del Mundo, diciendo a los cuatro vientos que Dios es Padre, que nos ama con locura y que por su Amor envió a su Hijo que murió y resucitó.
Quiero proclamar la dignidad del ser humano, tantas veces pisoteada.
Quiero decir a las gentes que somos reflejo del Amor de Dios en el Mundo.
Nuestra vida, por tanto, tendrá que ir acorde con esa verdad que predicamos.

Quiero pedirte a ti, Jesús, a quien encontré por el camino de la vida, por estos Hermanos que al transcurrir de los años, pusieron sus ojos en mi y ahora celebran el setenta y cinco aniversario de esta Hermandad, que trata de hacer presente en Villa del Río y en el Mundo, los valores que han visto en mi persona y a través de ella en Ti: Amor, Respeto, Gratitud.

Yo quiero ser antorcha siempre en llamas para guiar y alentar a los seres humanos para la construcción de un Mundo donde todos, sin distinción de nada, seamos valorados como Hijos de un mismo Padre, Dios.

D. Manuel Tirado Fernández
Párroco-Consiliario

viernes, 20 de febrero de 2015

EN BREVE RECIBIRÉIS EL PRIMER BOLETÍN DE LA COFRADÍA


BOLETÍN Nº 1
En breve se realizará el cobro del donativo Anual de Hermanos de la Cofradía, este año vuestro recibo irá acompañado con un Boletín Especial editado con motivo del 75º Aniversario. Esperemos os guste.

miércoles, 18 de febrero de 2015

TIEMPO DE CONVERSIÓN, CUARESMA

En esta Cuaresma, la Hermandad quiere resaltar el tercer punto del Papa Francisco para la Cuaresma 2015. Os deseamos a todos un Santo Miércoles de Ceniza y fortaleza para esta Cuaresma.

3. «Fortalezcan sus corazones» (St 5,8) – La persona creyente

También como individuos tenemos la tentación de la indiferencia. Estamos saturados de noticias e imágenes tremendas que nos narran el sufrimiento humano y, al mismo tiempo, sentimos toda nuestra incapacidad para intervenir. ¿Qué podemos hacer para no dejarnos absorber por esta espiral de horror y de impotencia?

En primer lugar, podemos orar en la comunión de la Iglesia terrenal y celestial. No olvidemos la fuerza de la oración de tantas personas. La iniciativa 24 horas para el Señor, que deseo que se celebre en toda la Iglesia —también a nivel diocesano—, en los días 13 y 14 de marzo, es expresión de esta necesidad de la oración.

En segundo lugar, podemos ayudar con gestos de caridad, llegando tanto a las personas cercanas como a las lejanas, gracias a los numerosos organismos de caridad de la Iglesia. La Cuaresma es un tiempo propicio para mostrar interés por el otro, con un signo concreto, aunque sea pequeño, de nuestra participación en la misma humanidad.

Y, en tercer lugar, el sufrimiento del otro constituye un llamado a la conversión, porque la necesidad del hermano me recuerda la fragilidad de mi vida, mi dependencia de Dios y de los hermanos. Si pedimos humildemente la gracia de Dios y aceptamos los límites de nuestras posibilidades, confiaremos en las infinitas posibilidades que nos reserva el amor de Dios. Y podremos resistir a la tentación diabólica que nos hace creer que nosotros solos podemos salvar al mundo y a nosotros mismos.

Para superar la indiferencia y nuestras pretensiones de omnipotencia, quiero pedir a todos que este tiempo de Cuaresma se viva como un camino de formación del corazón, como dijo Benedicto XVI (Ct. enc. Deus caritas est, 31). Tener un corazón misericordioso no significa tener un corazón débil. Quien desea ser misericordioso necesita un corazón fuerte, firme, cerrado al tentador, pero abierto a Dios. Un corazón que se deje impregnar por el Espíritu y guiar por los caminos del amor que nos llevan a los hermanos y hermanas. En definitiva, un corazón pobre, que conoce sus propias pobrezas y lo da todo por el otro.

Por esto, queridos hermanos y hermanas, deseo orar con ustedes a Cristo en esta Cuaresma: “Fac cor nostrum secundum Cor tuum”: “Haz nuestro corazón semejante al tuyo” (Súplica de las Letanías al Sagrado Corazón de Jesús). De ese modo tendremos un corazón fuerte y misericordioso, vigilante y generoso, que no se deje encerrar en sí mismo y no caiga en el vértigo de la globalización de la indiferencia.

Con este deseo, aseguro mi oración para que todo creyente y toda comunidad eclesial recorra provechosamente el itinerario cuaresmal, y les pido que recen por mí. Que el Señor los bendiga y la Virgen los guarde.

Vaticano, 4 de octubre de 2014
Fiesta de san Francisco de Asís

Franciscus 

jueves, 8 de enero de 2015

FALLECE MADRE TERESITA

"Hijas mías, amaos unas a otras como yo os he amado y sufríos como yo os he sufrido. 
Caridad, caridad verdadera. Amor y sacrificio". (Madre Mª Ana Mogas Fontcuberta. Fundadora)

La Eucaristía de Acción de Gracias por su Vida de entrega en Amor y Sacrificio será el próximo
Domingo 11 de enero a las 9 h de la mañana en la Iglesia de Jesús Nazareno.